sábado, 25 de septiembre de 2010

La Muerte es Segura, la Vida No... - Part. II



El estado deprimido es el estado del bandido al que acaban de robar lo único que no pretendía ceder a nadie, el corazón cobarde, que no sabe leer, ni escribir, y vive del arte del escaqueo, pero hasta el mas profundo abismo de Jesse James, existe lugar para una nueva vida, donde duelan las heridas, como antes, donde el sol se ponga y muera, como antes, donde la luna sea la mas bella mujer del planeta, como antes, donde el horrible beso precoz de la inocencia se evapore fugazmente, como antes, donde la madurez de los huesos surjan sobre las pieles repentinamente al mediodía, como antes, donde resoplen las campanas los domingos a las doce invocando un Dios que observa, tan cerca y tan lejos, como antes, pero en este abismo donde pugna el odio el amor, mora la sabiduría de haberlo vivido casi todo, y de haberlo conocido casi todo, de haberlo aprendido casi todo, de haber amado casi todo, de haber comprendido que aunque Lázaro murió con los ojos pálidos, descubría que la vida es como es, y esta para vivirla lo mejor que se pueda, y solo hay una, y era el responsable de cómo vivirla, y tras morir de cara al suelo, levantó.

La cama no es lugar para una mente soñadora, que cansada de caminar, llora que llora, no comprende que enmendar una depresión duradera, se vende a mala hora, con la aurora traicionera, no sabe que hasta la mas brillante puede atravesar las paredes, el problema es quedarse en la oscuridad mientras los demás se deleitan con los amaneceres, porque Dios, o quien quiera que sea quien nos halla creado, creo todo esto para nosotros, y es tan fácil como salir y contemplarlo, y el humor viene como entiendes que siempre vas a estar solo, y disfrutas con todo el mundo que te rodea, y tu mente pasa de navegar por un mar bravío a navegar por los mares del Pacifico, aunque Magallanes se equivocó realmente en el nombre, la calma fueron sus ojos de Lázaro. Dijo Dios… levántate y anda.

"Calzo cuando el mundo sea justo,
cuando calcen las luciérnagas el día,
cuando Mike Mayer reciba un susto,
y no salga el tren de la melancolía,
calzo cuando tu alma a disgusto,
se enrede en la enredadera mía,
calzo cuando llore el hombre fusto,
al cabo de la madrugada fría,
porque calzar sin suelas en los ojos,
es como vaciar un sótano vacio,
con una pancarta escrita por MIES,
porque calzarse los despojos,
es calzarse un amanecer sombrío,
que no tiene puntos sobre las íes."

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