
Amor vendido por dolor...
Una luna de escarcha no se puede calentar, un corazón roto cae rodando por la ladera de la montaña más triste bañada por el cielo más negro que hayan visto mis ojos, un, y aún así te sigo queriendo, y el amor que un día me diste se irá conmigo bajo tierra.
Contiene el aire un segundo… sus ojos se fijan en el infinito lamento de la inmensidad, prosigue la criba, un mis labios no van a quedar sellados, unos cuerpos encendidos sobre una alfombra a los pies de la chimenea, un muerto en vida, una salida de alcohol, una barra amiga, unas malas horas en las que el tiempo se detuvo, y de par en par se abrió el pecho para dejar entrar el murmullo de la voz, de los labios mas rojos, que han besado el alma, un porqué te has ido sin avisar, un porqué te has soltado de mi mano, jamás te hubiera dejado caer, un te quiero porque te quiero.
Se humedece los labios… la noche es fría y solitaria, los carruajes pasan con sus cocheros encapuchados, las cortinas echadas, duerme la dama, calla y piensa… pobre de mí, ay, pobre de mí… donde iré sin rumbo, sin amor por el mundo, ánima vagabunda, nadie tendrá ojos para tal angustia, ¿porqué?, ¿porqué el silencio no basta?, ¿por qué te la has llevado?, dos gotas de agua que nacen de la misma nube y van a recalar al mismo lugar, para después ser devastadas por el primer zapato que se encuentre en su camino, ¿por qué me das de probar el fruto prohibido?... y luego me la envenenas…¿acaso no te corre sangre por las venas?... que se yo, ¿con quién hablo?, ¿hay un no ser, en el ser infinito?. Mataría por un buen trago de ron.