
...una luz que aparece, henchida y adulta a lo lejos de la hendidura ajada de la mirada, un sol descabellado, que quemaba en el pasado, ruina de hado, después de tanto tiempo mi cabeza no se aclara, sigues llameante en el esqueleto, y no sé como abrirte la puerta y darte una patada.
Vete por donde no viniste, para que no halle de nuevo tus pasos, y nos sobresaltemos de frente, para volver a lo mismo, al abismo de lo indiferente, donde yo soy el soldado, y tu el teniente, viejo parasol, tela obediente, razón o no, sin ti estoy mejor que con tu boca presente.

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