sábado, 20 de marzo de 2010

El Compro, luego existo, en reemplazo del Pienso, luego existo - Part. I

Hace… no demasiado, no hacía falta mucha cosa para ser feliz. Bastaba con tener la barriga llena, un techo sobre la cabeza y un poco de calor para pasar el invierno. Eso era todo lo que el humano necesitaba, y todo lo que el humano necesitaba para ser feliz (que no es lo mismo).
Pero las cosas cambiaron…



Ya no basta con cubrir nuestras necesidades básicas para estar bien con uno mismo. Siempre hay que tener más, consumir lo último, lo mejor, lo que está de moda.

Es esa necesidad que tienen algunos de cambiar constantemente sus teléfonos móviles, por miedo a perder status social, a ser menos que sus pares. Es lo que obliga a miles de personas a hacer filas frente a las tiendas para comprar. Es ese ennegrecimiento, esa compulsión, que nos obliga a comprar algo antes de preguntarnos si realmente… ¿lo necesitamos?

Como dijo una vez un célebre Filósofo…

"El consumo es la vida en su adecuada y saludable conexión con lo que somos o con lo que necesitamos ser en cada coyuntura o en cada momento. O, en todo caso, con lo que aspiramos a ser en un futuro razonablemente cercano. El consumismo, en cambio, es el hijo dilecto de una fantasía que altera o distorsiona nuestra propia realidad o nuestra propia imagen, convirtiéndonos en esclavos, en un remedo de lo que somos o en la imagen de lo que nunca seremos."

CONTINUARA…

lunes, 15 de marzo de 2010

Técnicas


Durante mis años vividos (aun en ellos) en el ambito de las Artes Marciales (Karate-do "Seidokan") he aprendido muchas cosas. Pero una de las que mas me a servido a lo largo de mi aprendizaje, y en la vida cotidiana son algunos de los ejemplos que a continuación os espongo de una manera muy sencilla para iniciarse en ellos...

Concentración

Significa el enfocar la mente en una sola cosa (objeto, pensamiento, etc). Advierte que los pensamientos se tratan como "cosas", porque es lo que son. Ya te darás cuenta.

Elige un sitio tranquilo y silencioso, y ponte sentado cómodamente.

Limítate a contar cada vez que inspiras al realizar una respiración. "Inspirar 1", Inspirar 2" .... etc. Será normal que otros pensamientos se presenten. No luches contra ellos, se harán mas fuertes. Deja que se agoten ellos solos.

Cada vez que pierdas la cuenta, limítate a empezar. No te juzgues, no evalúes: no compites con nadie, ni ese es el fin. Verás que no es nada fácil, pero que te sientes mejor y que tus pulsaciones han bajado y respiras mas pausado. Eso es un beneficio añadido.

Hay muchos más métodos, pero a ti te corresponde investigar.

También habrás notado que los pensamientos tienen vida propia, aparecen, molestan y generalmente, se van. Piensa que los pensamientos son tuyos, pero tu eres mas que tus pensamientos.

Respirar

Todo lo que está vivo, respira. Aprender a respirar nos da mas vida y de mejor calidad.

La técnica se denomina respiración rítmica y es la siguiente:

Inhalas profundamente por la nariz contando cuatro tiempos, retienes dentro de ti la energía y la dejas que se mueva durante cuatro tiempos; nuevamente en cuatro segundos exhalas por la boca, se retiene por cuatro tiempos y ya una vez que has vaciado los pulmones, se respira por cuatro segundos más; en resumen se hace un ciclo en cuatro tiempos: inhalar , retener, exhalar y retener.

El ejercicio debe de hacerse cuando menos durante ocho veces seguidas, con el fin de aquietar la mente, de relajarnos y de sentirnos muy bien. Como ves, requiere concentración, pero merece la pena.

Relajación

Primer paso: Cierra tus ojos y empieza a respirar profundamente y lo mas lentamente que puedas, inhalando por la nariz, y exhalando por la boca.

Segundo paso: Concentra tu atención en tus pies, en tus pantorrillas y en los muslos de tus piernas y ténsalos fuertemente por unos instantes y luego suéltalos, siente la diferencia de tensión y soltura, ahora concentras tu atención en tu cadera y haces los mismo, la tensas por unos instantes y luego la aflojas y sientes la diferencia entre la relajación y la tensión, ahora te concentras en tus músculos abdominales, los tensas y sueltas, ahora tus brazos, antebrazos y manos, ténsalos fuertemente y luego suéltalos, ahora tu cuello, ténsalo y suéltalo, finalmente tensa en un solo golpe tu cuerpo y suéltalo durante todo este proceso habrás de seguir respirando profundamente, cada vez mas profundamente.

Tercer paso: En este instante tu habrás conseguido sentir la diferencia entre tensión y relajación. Ahora al seguir respirando profundamente repasa todos los músculos de tu cuerpo: nuevamente las pantorrillas, los pies, los muslos, las caderas, los músculos abdominales, el pecho, el cuello, los trapecios, los músculos de la cara; revisa si tienes algo tenso, y si lo encuentras suéltalos, relájate suavemente.

Cuarto paso: Una vez que estas seguro que no hay tensión, deberás sentir mucho más ligero lo que antes sentías de pesado, tu cuerpo se ha reducido y te sientes como si fueras de una sustancia sumamente ligera, de hecho sientes como si flotaras en el aire.

Quinto Paso: Sigue respirando profundamente inhalando y exhalando y te sigues sintiendo cada vez más ligero, en este punto habrás de permanecer algunos minutos gozando del estado de relajación.

Sexto paso: Debes mantenerte en ese estado el mayor tiempo posible y sobre todo reconocer la gran diferencia que existe de la tensión a la que estabas acostumbrado a lo que es una relajación. Empiezas a inhalar menos profundamente para ir regresando a tu estado de vigilia y al regresar a este estado no permitirás mas la tensión en tus músculos, te debes sentir relajado aun haciendo tu vida cotidiana, esta es una cuestión meramente de hábito, de costumbre y de práctica.

Desde luego, esto no quiere decir que esta pueda ser la única técnica que se utilice para relajarse, existen muchas y muy variadas, sin embargo, en la experiencia que nosotros tengo he visto que esta es la más sencilla, la más simple y en breves minutos puede llevarte a un estado de relajación total, con el gran beneficio que esto significa para tu cuerpos.

La práctica de la relación debe hacerse diariamente.

Si se hace una sola vez al día por falta de tiempo, se recomienda que sea por la noche y hay que dedicar a esta cuando menos quince o veinte minutos para que la relajación pueda realizarse profundamente y así desaparezca toda la tensión que tuvimos en forma inconsciente durante todo un día normal de trabajo.

Consideraciones finales

Habrás notado que todo esto es fácil de entender, aunque practicarlo es otra historia. Todo esto es sólo una introducción, aunque vale para toda la vida.

Piensa por ti mismo.

Quid Pro Quo - Part. II

Todos juntos rezan, me rezan… oh Dios, no estoy muerto, sigo aquí, acabo de abrir los ojos, no me veis… insisto, no me veis… esto es algo inusual, me miran, me lloran, me besan, tengo los ojos abiertos, y no me ven, no llaman al enfermero, al doctor, no sonríen, esto es muy raro… estoy dentro de un amanecer rosado, donde cantan los gorriones, donde brilla el sol, donde viven las flores, donde el mar es azul, donde las personas aman, y besan, y quieren, y corren tras su presa, para saciar el hambre, pero no me ven… nadie me ve… y estoy vivo, y lo se, lo mas frustrante es que lo se, como se que mi cuerpo está en la cama, como sé que escucho lo que hablan, como sé que no me duele nada, pero estoy aquí, sin poder moverme…


Ahora el que reza soy yo… rezo a Dios todopoderoso, para que se apiádate de mi, para que haga ver a los demás lo que yo veo, rezo a Dios omnipotente, pare que el alma de la gente, sepa sentir mi alma, y tristemente, no consigo nada… me ha costado, me ha costado mucho, mucho mas de lo que creía… pero ya no estoy en la habitación, he salió a buscar a alguien, a un doctor siquiera, y entonces me he dado cuenta… mi cuerpo no se ha movido conmigo, siempre he estado acostado en la cama, con los ojos cerrados, por eso nadie me veía, por mucho que haya rezado, los ojos ajenos no se bañan en impía, sino en una verdad que no pueden leer mis labios, estoy muerto, y lo he comprendido, a los pies de mi cama, brilla un crepúsculo sombrío, que es lo que soy, y no se lo que es, pero es lo que está, y no hay mas…

domingo, 14 de marzo de 2010

El Poder de la Mente - Part. I


¿Hasta qué punto influye en realidad la mente sobre el cuerpo?

¿Está comprobado en efecto que la mente, nuestros pensamientos o actitudes mentales, son capaces de ejercer un control sobre nuestro cuerpo?

¿Es nuestra actitud mental la causa o el detonante de nuestras enfermedades?

Los que sostienen que la actitud mental es determinante afirman que si la mente puede enfermarnos también puede curarnos. Lo que se requiere es mantener una actitud positiva, mirar el vaso medio lleno en lugar del vaso medio vacío, “visualizar” que nuestro cuerpo goza de perfecta salud y así todos nuestros males desaparecerán. Es más, ni siquiera nos enfermaríamos!

Muchos estudios por ejemplo han demostrado el efecto negativo que tiene el estrés sobre nuestro cuerpo: afecta el sistema inmunológico, produce dolores de cabeza y espalda, insomnio, problemas cardiovasculares, además de causar enfermedades psicosomáticas que nos afectan psicológicamente.

Lo que en mi opinión nos atrae al defender esta idea de la influencia de la mente sobre el cuerpo es la necesidad que tenemos de recuperar el control sobre nuestras vidas, suponer que tenemos la clave, el método para curarnos o evitar enfermedades. Si nuestra actitud mental es fundamental lo que debemos hacer entonces es reforzar los pensamientos positivos y evitar los negativos, de esta manera garantizamos que nada malo nos sucederá.

En cierta manera este modo de pensar nos trae tranquilidad porque nos devuelve cierto poder sobre nuestras vidas en lugar de hacernos depender de procesos frente a los cuales no tenemos ningún control. Pero lamentablemente este control no es más que una “ilusión de control”. La vida nos presenta situaciones inesperadas hagamos lo que hagamos. Tendríamos más bien que comenzar a aceptar que hay cosas que pasan a pesar nuestro. Aceptar que no hay garantías, que a pesar de alimentarnos bien, visitar al médico una vez al año, vacunarnos, no fumar y hacer ejercicios aún así podemos enfermarnos. Aceptar que hay cosas que sucederán a pesar de que hemos tomado todas las precauciones posibles. Aceptar que en última instancia nos enfermamos pero también nos curamos, quizás por pura suerte o por alguna razón que no conocemos y que quizás nunca conozcamos.

No digo con esto que no asumamos el control de las cosas que realmente podemos controlar. Sabemos lo que es dañino y sabemos que no es bueno abusar pero debemos saber también que no hay garantías. Ni una actitud positiva ni una negativa va a hacer desaparecer una enfermedad pero mantener una visión optimista de la vida nos hará más llevadera cualquier eventualidad. Creo que el camino hacia nuestro bienestar físico y mental viene fundamentalmente por la vía de aceptar la realidad tal como es liberándonos así de la presión y la culpa que nos imponemos a nosotros mismos cuando las cosas no salen como queremos...

CONTINUARA...

jueves, 11 de marzo de 2010

La Noche es más Oscura... justo antes del Amanecer...



La vida es, y lo será siempre, y es algo verdadero, de lo poco junto a la muerte. No se define, se asimila, se convierte, se perfila, se advierte, y se obliga, porque la vida es breve, es más que breve, y algunos la desperdician en tonterías. Hay que hacer lo que uno quiera, cuando quiera, siempre dentro de una responsabilidad, y los demás han de comprenderlo, sino... realmente, no se le quiere.

El que anteponga sus propios compromisos e inquietudes, a las de los demás, no solo será egoísta sino jamás, sabrá lo que es amar de verdad, amarse, amar de corazón, amar de amistad, amor familiar, amar en definitiva a la vida, sin definirla, y valorándola.


""Una sombra... una sombra que camina tras de mí, ¿seré yo?, casi noto el hedor de su respiración cansada sobre mi nuca, ¿será la mía? Cada vez... cada vez oigo más cerca sus pasos, ¿serán los míos?, y sin embargo sé, de buena tinta que voy un segundo siempre más rápido que ella, y vuelvo a preguntarme, ¿seré yo? Quizás... somos varias personas, y algunas de ellas no las reconozcamos delante de un espejo, pero las somos, aunque no nos sintamos orgullosos de ellas, ahí están.""

lunes, 8 de marzo de 2010

Historia de un Chamán, por John Shaft – Part. I


Tiempos atras… cunado solo existia el honor individual de un Héroe solitario… nacio Shaft (Chamán) en una pequeña Taberna de los prados de los Territorios de Cima del Truneo.

Shaft rapidamente aprendió el poder de lo Totem y el beneficio que podria aportarle en la gran aventura que pronto se iba a ver integrado… pero eso es una Historia que mas adelante narrare.

Empecemos por saber que Shaft se expecializó en el arte del Desuello y la Peleteria, una profesión no muy dificil de dominar. Y tomó el camino del Arte de la guerra, en la Rama de Mejora… No sabiendo que la vida del Chamán a tan temprana edad le iba a resultar muy dificil para avanzar y adentrarse en nuevos territorios aun no explorados… para sus ojos. Poco a poco sus manos se fueron endureciendo… asi como su cuerpo en general, desarrollando una gran maestria con las mazas y escudos; y cuando se vio preparado y paso el primer reto que le planteo el Maestro Chamánico tuvo que tomar la decisión de adrentarse en aquel territorio desconocido para el… que le depararia un gran destino (que aun desconocía).

Fear

Aprender a caminar, a dormir, sin pensar, sin pastillas, sin mano a la que agarrarse, es casi imposible para mí, y soy un vértigo a punto de echarse atrás, pero sin embargo algo me atrae a la cornisa, y se divisa bien el festín. Me uno a los libres pensadores, cantautores en soledad, que con la voz o las manos, desenfundan las alas, que han tenido guardadas mucho tiempo ya.

Y no se contestar a casi nada, y se preguntarme de todo, desde el impávido lodo que cubre mi morada, hasta el desastre de un huracán que va buscando carnaza, para ampliar su panza. Y es eso en definitiva, lo que el “hombre trata de hacer”, llenarse de falsas verdades que no se ven. Lo que al ojo se refleja no es más, que lo que la razón puede llegar a creer, lo demás, lo que hay afuera, más aún afuera todavía, es obra divina, y mi cerebro mundano no tiene las manos para recogerla. Entonces a mí, que soy un “hombre”, y como “hombre”, yazgo sobre suelo pisado, sobre sangre derramada, mi corazón va latiendo ausente a las miradas, y ha encerrado las preguntas retóricas bajo llave en un baúl sin cerrojo, donde tan solo el Dios certero, Don Baco, deja abrir “de vez en noche”. Así vivo, así muero.

Quid Pro Quo - Part. I


¿Qué es esto?

¿Donde estoy?

¿Y esta mano…de quién es? … ¡es la mía!, que hago en este lugar (es un sueño). Que calor hace aquí, pero… el suelo esta mojado… como si acabara de llover (que extraño), que es este sentimiento que me invade… de repente mi cuerpo esta temblando, ¿Por qué? … con este calor no puede ser, no puedo parar de temblar, mi corazón se me acelera, será… será miedo, ¿pero miedo de que? Estoy solo en este lugar, tan vació, tan… sin vida, no se oye nada, no oigo ni mis propias palabras, apenas puedo oír mis propios pensamientos retumbando en mi cabeza. Todo a mi alrededor no tiene destino a donde andar… es como no existiera un Norte… ni un Sur, esta imagen… esto es lo que siento, ¿puede ser que este dentro de mi mente?

¿Qué ha pasado?...

¿Quién me ha despertado?...hace un momento estaba solo. ¿Es mi habitación?, está iluminada, el sol entra por la ventana abierta de par en par. ¿Será verano?... la cosa es que no me acuerdo de nada, hace un momento estaba solo, sobre un suelo mojado, y con calor... tembloroso e inquietante calor... y ahora rompen mis ojos la intensa luz.

Veo sombras, todas de pié a mi alrededor, ¿quiénes serán?... ¿sabrán ellas donde estoy?... Froto mis dedos contra mis ojos, y vuelvo a abrirlos, esta vez la luz ya no quema tanto, las sombras no están, se han ido…

Un momento... la ventana está cerrada, la luz está siendo vencida por un negro velo... estoy de pié... vuelve a estar el suelo mojado... uffffff, que calor más irritante, ¿dónde está mi ropa?, el frío se apodera de mis huesos, no puede ser, vuelvo a estar aquí. Puedo respirar, entonces hay aire, doy a algo más de lo que veo, que no es mucho. Empiezo a correr... es... como si estuviera en una nube, mis pies se mueven tan deprisa como un caballo al galope, pero no avanzo nada, desisto…

Hablo en alto... pero no sale la voz, grito enfurecido... tampoco.

Qué extraño, ¿estaré soñando?, me pellizco... no me duele, me abofeteo... no siento.

Vuelvo a correr, esta vez con mayor énfasis, y malhumorado... nada. Opto por sentarme, agacharme entre el agua y pensar. Entonces pienso con un cielo rosado, un amanecer de lienzo, cierro los ojos bien fuerte, y me concentro, ya lo veo, mis párpados están cerrados, pero lo veo, lo siento… (Como el preso que en la cárcel sobrevive manteniendo su alma alejada). Al cabo del rato, abro los ojos... no puede ser... esto es imposible... me froto los ojos... no... No... (Vuelvo a frotármelos), y sigue ahí, es... es el amanecer que había visto tras mis párpados, es real, yo... yo lo he creado, ¿soy Dios?... que va, pero puedo intentarlo. Cierro los ojos, los aprieto fuertemente, y sueño con mares, montañas, edificios, personas, amor... y cuando los abro... no hay nada... solo el amanecer, que ya estaba.

Ahora sí, que no comprendo nada.

Oigo una voz entrecortada... respira... respira... ya respira…

¿Mamá, papá...?

Ya respira... ¡oh, Dios mío!... tenía fe... tenía fe... gracias Dios mío., gracias...

¿Una habitación de hospital? Estoy en un Hospital

“Ábranse los ojos con delicadeza,
Que la luz quema, como fuego de sol...”


CONTINUARA...